Lunes Dic 18, 2017

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En un teatro a reventar, Salmón del Real se estrena como director artístico de la OSSLA

En un teatro a reventar, Salmón del Real se estrena como director artístico de la OSSLA

Fue una noche redonda, con dos grandes de la música, Beethoven y Ravel, el teatro Pablo de Villavicencio a reventar, incluso con público afuera, la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes estrenando director, con Miguel Salmón del Real en la batuta y el inicio de la Temporada de Otoño 2017 de la Orquesta, pero también de una nueva época para la agrupación fundada en 2001.

La fiesta inició con la Rapsodia española, de Maurice Ravel, una pieza fascinante, llena de contrastes y de gran riqueza orquestal, resuelta en cuatro movimientos (Prelude a la nuit, Malagueña, Habanera y Feria) que retoma ritmos españoles y se caracteriza por su misterio, su dulzura y su nostalgia y con un sorprendente cuarto movimiento, Feria, que es un estallido rítmico muy al estilo orquestal de Ravel.

Le siguió otra pieza de este autor, el conocidísimo Bolero, a la que el joven director le imprimió su estilo y su energía, cautivando a la multitud con sus acordes frenéticos, hipnóticos y en interminable crescendo, que hizo estallar en aplausos a los cientos de asistentes que presenciaron este primer concierto de Temporada, organizada por el Instituto Sinaloense de Cultura.

Ambas piezas, fueron ejecutadas con gran vigor y energía por Salmón del Real y cosechó grandes dosis de aplausos, antes del intermedio con el que finalizó la primera parte.

Un cambio de época y de estilo se dio en la segunda parte, con Sinfonía No. 7 en La mayor Opus 92, de Ludwig van Beethoven, en cuatro movimientos, el segundo de los cuales, el Allegretto, es el más famoso y el que distinguió a la obra desde su estreno en 1813, por su sencillez y sus temas repetitivos.

El público escuchó respetuosamente la pieza, y aunque algún aplauso entre movimientos delató al público novel en este tipo de conciertos, también denotó que los adictos a la Orquesta convivieron esa noche con los nuevos públicos a los que se quiere atraer en esta nueva época.

 

Los aplausos finales, de pie, los bravos, las tres veces que salió el maestro Salmón del Real a agradecerlos, fueron muestra de una noche maravillosa y  del pie derecho con que inicia esta Temporada.

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